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MODELOS para el
MINISTERIO entre INDÍGENAS
Existen diversos modelos y estrategias que han estado utilizando grupos
evangélicos en sus intentos de
alcanzar para Cristo a los grupos indígenas
de México. Sería
imposible mencionar todos, pero a continuación
mencionaremos algunas categorías
generales y ejemplos.
MODELOS "PIONEROS"
Tal vez los más conocidos serían
los que pudiéramos llamar los modelos
"pioneros". En tales casos se establece un equipo misionero
entre la etnia a largo plazo - frecuentemente de una hasta cuatro décadas.
Los misioneros se dedican a aprender bien el idioma y cultura indígena
para poderles comunicar el evangelio con claridad. Generalmente este
modelo incluye el esfuerzo gigantesco de traducir parte de la Biblia a la
lengua autóctona. Puede incluir,
también, proyectos de índole
socioeconómico que ayudan a la gente
en formas prácticas, como proyectos
agrícolas, la intubación
de agua para uso doméstico, atención
médica o atención
veterinaria, así demostrandoles el
amor de Cristo a través de hechos.
Algunos casos incluyen la enseñanza
cronológica de historias bíblicas,
comenzando desde Génesis. Todo esto
es con el fin de ver nacer entre la etnia una iglesia que sea fiel a la
palabra de Dios y a la vez que sea realmente autóctona,
reflejando una buena adaptación a la
cultura local y con liderazgo indígena.
Estos modelos han sido imprescindibles en muchas situaciones debido a
los altos niveles de monolingüismo en
algunas etnias. El compromiso a largo plazo permite tiempo para llegar a
comunicarse con la gente, comprenderla y forjar amistades de confianza,
formando una base para el compartimiento efectivo de las buenas nuevas. La
traducción bíblica
da a la gente acceso directo a la palabra de Dios en su lengua materna. Lo
difícil de los modelos pioneros es
que requieren obreros bien preparados, comprometidos a permanecer el
tiempo necesario y con una red de apoyo que les puede sostener en el
campo--económica y
espiritualmente--durante una década o
más. Desgraciadamente, tales obreros
son escasos.
MODELOS "POS-PIONEROS"
Existen otros modelos para alcanzar a los grupos indígenas
que pudiéramos llamar modelos
"pos-pioneros". En muchas etnias ya hay algunos creyentes o
congregaciones pero que aún necesitan
crecer y fortalecerse para poder tener un impacto más
extenso entre su gente. Inclusive en muchos casos ya existen recursos bíblicos
en su idioma que están siendo poco
utilizados. Así que algunos
misioneros han desarrollado redes de apoyo para estos hermanos indígenas.
Tal apoyo puede incluir: visitas periódicas
para animar, enseñar y discipular; el
ofrecimiento de materiales, cursos, talleres y otros eventos para la
capacitación y la edificación
mutua; ayuda en el desarrollo de adicionales recursos en el idioma como
grabaciones de cantos cristianos y porciones bíblicas
y/o el doblaje de videos como los de Jesús,
Lucas o Génesis; la canalización
de grupos a corto plazo para realizar proyectos, animar y apoyar; y la
movilización de intercesión
a favor de la etnia.
Como estas redes tienden a abarcar áreas
geográficas amplias que incluyen múltiples
variantes lingüísticos, es común
que los misioneros se relacionen con sus contactos indígenas
a través del español,
aunque muy probablemente fomenten el uso de la lengua materna en los
esfuerzos ministeriales locales. Es obviamente un limitante ya que
requiere de obreros indígenas bilingües
para que pueda funcionar. En otras ocasiones los misioneros hablan un
variante del idioma indígena que les
permite comunicar, hasta cierto nivel, con hablantes de otros variantes
relacionados.
MODELOS DE CRECIMIENTO NATURAL DE LA IGLESIA
Hay algunos modelos que nacen del crecimiento natural de las iglesias
locales. Por ejemplo, donde una zona hispanohablante colinda con una zona
indígena es natural que las iglesias
evangélicas allí
intentan establecer obras en la región
indígena circunvecina. Otro caso común
sería cuando un indígena
migrante se incorpora en una iglesia mestiza en su destino migratorio, y
de tal relación nace un esfuerzo por
parte de aquella iglesia por llevar la palabra de Dios al pueblo de su
miembro indígena.
Es admirable cuando la iglesia, demostrando señas
de una vida espiritual sana y dinámica,
desea reproducirse. Sin embargo, cuando esta reproducción
involucra cruzar barreras étnicas y
lingüísticas el asunto se complica.
Ciertamente Dios ha obrado grandemente a través
de algunos esfuerzos de esta clase, pero muchos otros han visto fruto
limitado por falta de saber enfrentar exitosamente tales barreras.
MODELOS ENTRE INDÍGENAS
MIGRANTES
El creciente fenómeno de la
migración ha permitido el desarrollo
de otros modelos para ministrar entre los grupos indígenas.
Un modelo que se ha utilizado mucho en el noroeste del país
(Sinaloa, Sonora, Baja California, Baja California Sur) es lo de realizar
campañas de visitación
en campamentos de trabajadores migrantes o colonias donde se han asentado
indígenas, diagnosticando cuál
lengua indígena habla cada familia y
obsequiandoles una grabación evangelística
en su idioma. Por lo regular se complementa con la proyección
pública de videos cristianos en español
y/o en lenguas indígenas.
Este modelo permite, en cuestión
de unos días o semanas, hacer llegar
material evangelístico a cientos o
miles de familias indígenas en sus
respectivas idiomas. La desventaja obvia es que sólo
se tiene uno o unos pocos encuentros breves con las personas. En algunas
ocasiones se puede vincular algunas de las personas contactadas de este
modo con obras de tipo pionero o pos-pionero en sus zonas de origen.
Otro modelo viable en zonas de migración
donde los indígenas ya se están
asentando es de impulsar la formación
de ministerios étnicos bajo la
cobertura de iglesias hispanohablantes ya en existencia. Así
las personas pueden estar integrados en la vida de la iglesia
hispanohablante (hasta donde les permite su dominio del español)
y a la vez ser ministrados en su idioma por uno de los suyos una o dos
veces por semana, sea por medio de una clase de la escuela dominical
especial, estudios en casas o cultos en el vernáculo.
CONCLUSIÓN
Podemos ver que en la viña del Señor
hay trabajo para todos. El plazo de servicio puede variar desde un fin de
semana hasta toda una vida. El reto presentado por ciertas etnias aún
requiere obreros bien preparados, comprometidos a largo plazo y dispuestos
a aprender una lengua indígena
compleja. Se necesitan muchos otros que pueden dedicar años
de su vida a animar, entrenar y discipular a líderes
indígenas y fomentar el uso de
recursos bíblicos en sus lenguas
nativas. Los servicios de los médicos,
enfermeras, agrónomos, zootécnicos,
veterinarios, ingenieros, técnicos en
grabación y otros profesionales
pueden ser integrados eficazmente en los diferentes modelos mencionados.
Hace falta la movilización cada año
de decenas de equipos a corto plazo adicionales para colaborar en las
campañas de distribución
de grabaciones evangelísticas en las
zonas migratorias. Cientos de creyentes pudieron ser reclutados para
discipular a indígenas migrantes que
se encuentran en su región. La mayoría
puede contribuir económicamente a
alguna obra misionera entre una etnia indígena.
Todos podemos orar.
¿De cuáles maneras quiere Dios
que usted participe en extender su reino entre las etnias de México?
¿Será obediente?
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